Calidad ovocitaria después de los 35: qué dice la evidencia y qué depende de ti

La edad ovárica no se revierte. Lo que sí se puede trabajar es el entorno en el que madura cada óvulo durante unos 90 días. Qué dice la evidencia y por dónde empezar.

La edad ovárica no se revierte. Lo que sí se puede trabajar es el entorno en el que madura cada óvulo durante unos 90 días. Qué dice la evidencia y por dónde empezar.

El reloj biológico es una realidad, pero no es una condena.

A partir de los 35 años se oye mucho «tus óvulos son viejos» o «tu reserva es baja». Conviene separar dos cosas: lo que la edad cambia y no tiene vuelta atrás, y lo que sí depende de ti durante los meses en que se prepara cada ovulación.

Lo que la edad cambia (y no se revierte)

Naces con todos tus óvulos y envejecen contigo. Con los años aumenta la proporción de óvulos con errores cromosómicos: es el principal motivo por el que la fertilidad baja con la edad, y no hay dieta ni suplemento que lo deshaga. Un análisis de más de 15.000 embriones mostró que la aneuploidía (un número incorrecto de cromosomas) sube de forma predecible con la edad de la mujer (Franasiak JM et al. Fertil Steril, 2014).

Decirlo claro no es desanimar. Es el punto de partida para trabajar sobre lo que sí se puede mover.

Lo que sí depende de ti: la ventana de 90 días

Cada óvulo que ovulas no se forma de un día para otro. La fase final del desarrollo del folículo dura unos 90 días (Gougeon A. Endocr Rev, 1996). Durante esa ventana, el óvulo madura en un entorno que depende en parte de cómo comes, duermes, te mueves y gestionas el estrés.

No se trata de rejuvenecer nada. Se trata de cuidar las condiciones en las que madura el óvulo de dentro de tres meses.

Por qué importan las mitocondrias

El óvulo es la célula del cuerpo con más mitocondrias, y depende de ellas para tener energía suficiente en la fecundación y en el desarrollo embrionario temprano. Con la edad, esas mitocondrias funcionan peor, y ese deterioro se relaciona con la pérdida de calidad del óvulo (May-Panloup P et al. Hum Reprod Update, 2016).

Lo que desgasta ese entorno es conocido: el estrés oxidativo, la inflamación crónica de bajo grado, el tabaco, el mal descanso o un metabolismo de la glucosa alterado. No todo depende de ti, pero parte sí.

Suplementos: lo que se sabe de verdad

Habrás leído sobre la coenzima Q10 o la melatonina. Hay estudios preliminares interesantes: por ejemplo, en mujeres en FIV, la melatonina redujo marcadores de daño oxidativo en el líquido folicular (Tamura H et al. J Pineal Res, 2008). Pero la revisión Cochrane sobre antioxidantes en mujeres con problemas de fertilidad (que incluye la CoQ10 y la melatonina) concluye que la evidencia es de calidad baja o muy baja (Showell MG et al. Cochrane Database Syst Rev, 2020).

En resumen: los suplementos, con tu médico. Qué tomar, cuánto y durante cuánto tiempo depende de tu caso, tu analítica y tu historia, y no se decide leyendo un artículo.

La reserva ovárica (AMH) no es lo mismo que la calidad

La hormona antimülleriana (AMH) estima cuántos folículos quedan, no cómo son. En un estudio con 750 mujeres de 30 a 44 años sin historia de infertilidad, tener la AMH baja no se asoció con menor probabilidad de concebir de forma natural (Steiner AZ et al. JAMA, 2017).

Un número no define tu futuro reproductivo. Tampoco lo resuelve: la AMH es un dato más que hay que leer en contexto, con tu ciclo y el resto de tu analítica.

Por dónde empezar

El primer paso es saber dónde estás. Antes de cambiar diez cosas a la vez, conviene ver cuál de tus cinco pilares (Function, Food, Flora, Flow y Fit) pide atención primero.

Para eso está el FertyScore: un test gratuito de 18 preguntas que te da una puntuación de 0 a 100 y el mapa de qué trabajar primero. Es educativo, no un diagnóstico.

Y si quieres hacerlo con un plan

El cómo, paso a paso, lo trabajamos en el Programa 90 Días: 12 semanas del Método 5Fs en la App, con el registro de tus 15 biomarcadores, un informe mensual con tus datos y un directo al mes con la Dra. en grupo. La alimentación, el descanso y la suplementación se abordan dentro del programa, adaptados a tu caso y siempre en coordinación con tu médico. Si tienes pareja, entra sin pagar más.

El programa y la App son formación; no sustituyen una consulta médica.


Fuentes

  • Franasiak JM, Forman EJ, Hong KH, et al. The nature of aneuploidy with increasing age of the female partner: a review of 15,169 consecutive trophectoderm biopsies evaluated with comprehensive chromosomal screening. Fertil Steril. 2014;101(3):656-663. doi:10.1016/j.fertnstert.2013.11.004
  • Gougeon A. Regulation of ovarian follicular development in primates: facts and hypotheses. Endocr Rev. 1996;17(2):121-155. doi:10.1210/edrv-17-2-121
  • May-Panloup P, Boucret L, Chao de la Barca JM, et al. Ovarian ageing: the role of mitochondria in oocytes and follicles. Hum Reprod Update. 2016;22(6):725-743. doi:10.1093/humupd/dmw028
  • Tamura H, Takasaki A, Miwa I, et al. Oxidative stress impairs oocyte quality and melatonin protects oocytes from free radical damage and improves fertilization rate. J Pineal Res. 2008;44(3):280-287. doi:10.1111/j.1600-079X.2007.00524.x
  • Showell MG, Mackenzie-Proctor R, Jordan V, Hart RJ. Antioxidants for female subfertility. Cochrane Database Syst Rev. 2020;8(8):CD007807. doi:10.1002/14651858.CD007807.pub4
  • Steiner AZ, Pritchard D, Stanczyk FZ, et al. Association between biomarkers of ovarian reserve and infertility among older women of reproductive age. JAMA. 2017;318(14):1367-1376. doi:10.1001/jama.2017.14588
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